Martes Santo: silencio, reflexión, recogimiento, meditación,
oración y Lágrimas…
Manolo Molina me enseñó, sin yo saberlo, a través de su
ejemplo y de nuestras largas conversaciones que tanto echo de menos, a sentir y
necesitar la noche del Martes Santo.
En ella sano mis heridas y me preparo para lo que está por
venir. Martes Santo es JAC y Trinidad; Salesianos y San Juan del Cruz; Martes
Santo es cualquier calle de Úbeda y todos sus templos…
No hay día que no tenga presente en mis oraciones y en mi
quehacer diario a mi querido amigo Manolo, quien me condujo, sin yo saberlo a
un humilde pero intenso sentimiento de pertenencia al Martes Santo. Ante mis
dudas, ansiedades, preocupaciones y dolor, el intercede por mí y yo así lo
siento.
Martes Santo es San Nicolás: mi casa y mi hogar. Es la
belleza serena de la Madre de todos y es su rostro humedecido por la pena.
Martes Santo, austeridad…Y un Viacrucis de cofrades en la
tierra y en la eternidad.
✍️ Juan Pablo Martínez Sánchez "Pablo Tito" (Tertulia Cofrade Lignum Crucis)
📷 Luis Carlos Arriaga Pineda
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