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JUEVES SANTO EN ÚBEDA. POR ADRIÁN NAVARRETE.


En este viernes de Cuaresma, víspera del día en que por undécima vez cumpliremos nuestra tradición fundacional de entregar las cubiertas del pregón al Pregonero de la Semana Santa de Úbeda, sea este texto una señal de la Cruz de la que la Tertulia Cofrade Lignum Crucis aspira siempre a ser un brote leñoso de amistad fraterna. 

 

El Jueves Santo es día de LUZ de Dios Padre, Quien hizo el Sol radiante que la Esperanza nos acerca en la mañana de este día reluciente para que, llegada la tarde, la Fe prenda en las almas oraciones que consuelen con Caridad las penas de las gentes.

 

El Jueves Santo es día del AMOR de Jesucristo, el Amor eterno e infinito que no esquiva el cáliz del sacrificio total y se adentra en nuestras calles y en nuestros corazones entregándose humildemente a ser flagelado en la columna y sentenciado a muerte, que es buena muerte por la fuerza del Amor de los Amores, del que brota vida eterna.

 

El Jueves Santo es día de COLOR del Espíritu Santo, que es diverso, amplio, plural, expansivo y generoso, que nos hace hablar a todo el mundo en todas las lenguas y códigos, adornando nuestro mensaje con todos los sonidos, desde tambores, trompetas y cornetas al canto íntimo del corazón ante el monumento eucarístico, pasando por marchas bellísimas, helicones romanos o timbales de luto que jalonan el silencio; y también de todos colores, desde el blanco al negro, pasando por verdes, rojos, amarillos, burdeos, cardenal… 

 

El Jueves Santo en la asombrosa ciudad de los cerros es un día, en fin, de Luz, de Amor y de Color que Úbeda vive, disfruta y comparte con la Humanidad en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.


✍️ Adrián Navarrete Orzáez (Tertulia Cofrade Lignum Crucis)

📷 Luis Carlos Arriaga Pineda 



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