En este viernes de Cuaresma,
víspera del día en que por undécima vez cumpliremos nuestra tradición
fundacional de entregar las cubiertas del pregón al Pregonero de la Semana
Santa de Úbeda, sea este texto una señal de la Cruz de la que la Tertulia
Cofrade Lignum Crucis aspira siempre a ser un brote leñoso de amistad fraterna.
El Jueves Santo es día de LUZ de
Dios Padre, Quien hizo el Sol radiante que la Esperanza nos acerca en la
mañana de este día reluciente para que, llegada la tarde, la Fe prenda en las
almas oraciones que consuelen con Caridad las penas de las gentes.
El Jueves Santo es día del AMOR
de Jesucristo, el Amor eterno e infinito que no esquiva el cáliz del
sacrificio total y se adentra en nuestras calles y en nuestros corazones
entregándose humildemente a ser flagelado en la columna y sentenciado a muerte,
que es buena muerte por la fuerza del Amor de los Amores, del que brota vida
eterna.
El Jueves Santo es día de COLOR
del Espíritu Santo, que es diverso, amplio, plural, expansivo y
generoso, que nos hace hablar a todo el mundo en todas las lenguas y códigos,
adornando nuestro mensaje con todos los sonidos, desde tambores, trompetas y
cornetas al canto íntimo del corazón ante el monumento eucarístico, pasando por
marchas bellísimas, helicones romanos o timbales de luto que jalonan el
silencio; y también de todos colores, desde el blanco al negro, pasando por
verdes, rojos, amarillos, burdeos, cardenal…
El Jueves Santo en la asombrosa ciudad de los cerros es un día, en fin, de Luz, de Amor y de Color que Úbeda vive, disfruta y comparte con la Humanidad en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
✍️ Adrián Navarrete Orzáez (Tertulia Cofrade Lignum Crucis)
📷 Luis Carlos Arriaga Pineda
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